Por Vania Gebara
Sabemos que buscar una escuela para nuestros hijos puede sentirse abrumador. Hoy en día existen tantas opciones, modelos educativos y filosofías distintas que es normal confundirse o no saber por dónde empezar. Nos sesgamos por la escuela que está de moda o a la que se van o están los amigos. Sin embargo, es importante tomar en cuenta otras carácterístcas que nos ayudarán más a estar seguros de que vamos por buen camino.
Elegir una escuela es encontrar un lugar donde tu hijo pueda crecer feliz, seguro y acompañado, y donde tú, como familia, también te sientas en casa.
Conociendo los principales modelos educativos
Hoy contamos con una gran variedad de métodos que buscan responder a las necesidades de cada niño o niña. Conocer un poco de cada uno te ayudará a identificar cuál se acerca más a la personalidad, etapa y forma de aprender de tu hijo.
Montessori
• Respeta el ritmo individual del niño.
• Favorece la autonomía y la libertad con responsabilidad.
• Materiales concretos y sensoriales.
• Ambientes preparados que promueven independencia.
Waldorf
• Enfoque artístico y vivencial.
• El juego libre es fundamental.
• Ambientes cálidos y mucho trabajo manual.
• Acompaña el desarrollo emocional y espiritual.
Reggio Emilia
• El niño es protagonista: aprende desde la curiosidad y la exploración.
• El ambiente funciona como “tercer maestro”
• Se aprende a través de proyectos basados en intereses reales.
• La documentación hace visible el proceso y guía la enseñanza.
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Constructivista
• El aprendizaje se construye mediante la experiencia.
• Trabajo colaborativo.
• Proyectos y resolución de problemas reales.
• Importa el proceso, no solo el resultado.
Tradicional
• Enfoque más estructurado.
• Contenidos claros y secuenciados.
• Mayor protagonismo del docente.
• Énfasis en hábitos, disciplina y resultados académicos.
Humanista
• Centrado en la persona y sus emociones.
• Busca el bienestar integral.
• Fomenta la libertad, la creatividad y la autenticidad.
• Relaciones empáticas y acompañamiento cercano.
Más allá del método: tu familia también importa
No todas las familias son iguales, y eso está bien. Tu estilo de vida, tus valores, tus costumbres y la manera en que conviven en casa también deben de influir en la elección de un colegio.
Por ejemplo:
• Una familia muy estructurada, con prácticas religiosas o alta importancia en la disciplina, quizás necesitará una escuela diferente a la de una familia más liberal, laica o enfocada en temas de sustentabilidad.
• El colegio debe reflejar, apoyar y acompañar la forma en la que educas en casa. La coherencia entre hogar y escuela es clave para el bienestar de los niños.
La visita: un paso que no debes saltarte
Lo primero es conocer la escuela en persona.
Observa si:
• Los niños parecen felices.
• Los ambientes son cálidos y seguros.
• Lo que te cuentan realmente sucede en el día a día.
A esto se suma algo que pocas veces mencionamos, pero que es fundamental: el trato de la persona que te recibe cuando visitas una escuela. Esa primera mirada, ese tono cálido y esa sensación de ser escuchados también nos hablan del tipo de acompañamiento que vivirá tu familia durante todo el ciclo escolar.
Y un detalle clave: si una escuela se niega a darte un recorrido, es una señal de alerta. Una escuela transparente abre sus puertas porque confía en lo que hace.
Preguntas esenciales que toda familia debe hacer
Antes de tomar una decisión, considera investigar y preguntar:
• ¿Qué modelo educativo utilizan y cómo lo aplican en el día a día?
• ¿Es bilingüe o trilingüe? ¿Cómo enseñan y evalúan el idioma?
• ¿Cómo evalúan el aprendizaje y el desarrollo socioemocional?
• ¿Cuál es el horario y cómo organizan la rutina diaria?
• ¿Cómo cuidan la seguridad, el bienestar emocional y el manejo de conflictos?
• ¿Cuántos estudiantes hay por grupo y cuál es el perfil/experiencia del personal docente?
• ¿Cuentan con equipo de psicopedagogía?
• ¿Cómo apoyan la adaptación de estudiantes nuevos?
• ¿Cómo es la comunicación con las familias y su participación en la comunidad escolar?
• ¿Cuentan con lineamientos de protección civil, servicios de emergencia y protocolos claros?
• ¿Qué actividades extracurriculares ofrecen y si tienen costo adicional?
• ¿Qué incluye la colegiatura? ¿Cuánto cuesta la inscripción? ¿Son 10 u 11 meses?
• ¿Hay costos extra (materiales, plataformas, uniformes, certificaciones, comedor)?
• ¿Ofrecen Pre-First? (Desde mi experiencia, es una etapa sumamente valiosa para fortalecer lectoescritura, lógica matemática y, sobre todo, habilidades socioemocionales y de autogestión)
¿Tecnología en el aula? Una realidad que debemos entender
En mi experiencia, al dar un recorrido, muchas familias tienen dudas sobre el uso de pantallas, iPads o plataformas digitales. Sin embargo, hoy son herramientas necesarias cuando se utilizan de forma responsable.
Plataformas como Innovamat o MyOn entre otras, son digitales y complementan de manera valiosa el aprendizaje.
Lo importante es que la tecnología no sustituya lo esencial:
• el juego,
• la creatividad,
• el pensamiento crítico,
• el movimiento,
• la comunicación,
• y la autogestión.
La balanza entre lo digital y lo vivencial es lo que realmente hace la diferencia.
Recuerda…
La mejor escuela no es la que está de moda, ni la más grande, ni la más cara, ni la que tiene más actividades.
La mejor escuela es aquella donde tu hijo se sienta feliz, seguro y motivado…y donde tú, como familia, encuentres coherencia, acompañamiento y paz.
Elegir una escuela debe ser una experiencia emocionante, no estresante. Confía en lo que ves, en lo que sientes y en lo que necesita tu hijo en este momento de su vida.
Y un consejo.. no visites demasiadas escuelas, eso te confundirá más. Visita máximo 5 para que puedas comparar. Seguramente la decisión que tomes será la mejor ya que nadie conoce las necesidades de tu hijo más que tú.


