Por Karla Galgani
Cuando los niños comienzan a aprender un segundo idioma, muchas familias se preguntan:
“¿Por qué no habla todavía, si ya lleva meses en el colegio?”
La respuesta es sencilla y tranquilizadora: está atravesando una etapa completamente normal llamada periodo silente.
¿Qué es el periodo silente?
Es una fase en la que los niños comprenden el idioma antes de poder producirlo. Aunque parecen callados, su cerebro está trabajando intensamente: escuchan, observan, comparan y empiezan a construir significado.
Investigaciones en adquisición de segundas lenguas (como las publicadas en Journal of Child Language y estudios sobre desarrollo bilingüe) coinciden en que este periodo es una parte esencial del aprendizaje, no un retraso.
¿Cómo se ve la comprensión en esta etapa?
Aunque no hablen mucho en el nuevo idioma, los niños demuestran que sí están entendiendo cuando:
● Siguen instrucciones sin traducción
● Señalan objetos correctos cuando se les nombran
● Participan en rutinas (guardar materiales, formarse, cantar)
● Observan e imitan a otros niños
● Responden en su lengua materna a lo que escuchan en el segundo idioma
También es común que repitan palabras en voz baja o “ensayen” el idioma antes de usarlo en público.
¿Qué está pasando en su cerebro?
Durante este periodo, los niños están:
● Construyendo vocabulario receptivo
● Identificando patrones del idioma
● Asociando palabras con acciones, emociones y contextos
● Ganando seguridad antes de hablar
Es decir, no están en pausa: están preparando el terreno para poder expresarse.
¿Cuánto dura?
Depende de cada niño. Puede durar semanas o varios meses. Factores como la personalidad, la edad, la exposición al idioma y la seguridad emocional influyen mucho.
¿Cómo apoyar desde casa sin abrumar?
Aquí lo más importante es acompañar sin presionar. Algunas ideas sencillas:
✔️ Haz del idioma algo cotidiano, no una tarea
● Cantar canciones, ver un cuento corto o usar frases simples en casa
✔️ Acepta todas las formas de comunicación
● Si responde con gestos o en español, también cuenta
✔️ Modela el lenguaje sin exigir repetición
● En lugar de: “Di ‘apple’”
● Mejor: “Yes, it’s an apple”
✔️ Usa rutinas predecibles
● Las repeticiones diarias ayudan a que comprendan sin esfuerzo
✔️ Menos es más
● 5–10 minutos de contacto positivo con el idioma valen más que forzar largas prácticas
✔️ Cuida el ambiente emocional
● Los niños hablan cuando se sienten seguros, no cuando se sienten evaluados
Un mensaje importante
El silencio no es falta de aprendizaje. Es una etapa necesaria en la que el lenguaje se está construyendo.
Con tiempo, confianza y exposición constante, los niños comienzan a hablar de forma natural… y muchas veces, de manera sorprendente.
Referencias
● Estudios sobre periodo silente en adquisición de segundas lenguas (Journal of Child Language, Cambridge University Press)
● Literatura sobre desarrollo bilingüe temprano (Springer, PubMed)


